
-y vos? como andas?
-bien, ayer me enamoré en el colectivo-. baja la mirada mientras coloca los lentes en la punta de la nariz y se sonrie: -¿a ver?-.
-nada, viste esas chicas que tienen cara de mala?, de enojadas con el mundo y todo me chupaunovario?, bueno así.
-¿pero era torta?
-si, seguro, era torta, actitú torta tenía.
-¿y cómo es la actitú torta?
-vos sabés, se subió al bondi, como no había asientos disponibles puso cara de ofuscada y como se quería sentar se colgó de uno de los barrotes y se puso en cuclillas a hablar por teléfono en la mitad del pasillo (hablaba por telefono a la manera torta!!!)
-¡eso no es torta, eso es jipi!!!! si si, jipi con jota. ¿cómo era y cómo estaba vestida?
-(no entendés nada, hay tortas que se le nota la tortez por la actitú!) bueno, de 1, 60 de altura, pelo lacio castaño atado en rodete con una vincha color turquesa, cara de ofuscada o mal llevada. manos de uñas cortas. iba vestida con un piloto verde, con toda la onda, un sueter bordó...-
-¿un sueter bordó? ahhh nooo, disculpame, no solo da jipi, sino que da jipi del PCR. sueter bordó da PCR- me interrumpe.
-... puede ser, bah, si si, da PCR filosofía y letras. bueno, jean gris y zapatillas converse negras con abrojos. mochila gris con vivos naranjas e iba leyendo un libro.
-¿de qué era el libro?
-no se, no pude ver, pero era un libro viejo...
-a nooo, eso es importante!!! no es lo mismo cohelo que las reglas elementales del parentesco!!!
-ya se!!! pero no lo pude ver bien, lo único que sé es que yo la miré y ella me miró, pero no hubo contacto y que cuando se bajó que se puso cerca de mi, a mi me subió un calor y me puse colorada!!!, hacía rato que no me ponía colorada.
-jajajaja, ¿y que hiciste?
-nada, que voy a hacer, soy lo menos. pensé en darle un papelito con mi cel, pero no sé, viste lo que anda pasando últimamente, me asusté.
hace rato que no me enamoraba en el colectivo y ayer habían como mínimo 5 tortas arriba de esa unidad. lo bueno de enamorarse en el colectivo (u otro medio de transporte, da igual) es que son historias que empiezan y acaban de un saque, los hijos se hacen en dos paradas, el divorcio en una y la vejez tomadas de la mano, llega al final del viaje, mientras tocás el timbre que te deje lo más cercano al lugar deseado -que linda metáfora para el amor, ¿no?-.
así que, si de casualidad estás leyendo este blog, vos, que ayer viajaste en el 106 entre las 9:30 y las 10 de la noche, dirección retiro-liniers y respondés a la identificación arriba expuesta, estas en todo tu derecho a invitarme un café o al menos dejar que te invite uno: por que no cualquiera puede soportar una acusación de PCR jipona!!!, te doy derecho a réplica!






