desde temprano palpité el día. miraba los diarios.
"hay quorum, empiezan a sesionar" me escribe T desde el msn.
Debo terminar de trabajar. Para hacer eso no puedo ver el debate, aparte habla Teresita (latenestanadentro) y no quiero, no lo soporte.
Me avisan que ya llegan a la plaza mis primeros adalides: "Está Amado Boudou", dice el sms.
No puedo seguir trabajando. Un extraño tengoqueestarahi me lleva a escaparme del trabajo en unas fechas en donde no me puedo a escapar. Sin embargo, esta vez hay que estar ahi. Como en el 28, como en el ruidazo del martes. Hay que estar. Hay que estar hoy y siempre. Porque hoy estuvieron con nosotros.
Me fui y llegué justo cuando terminaban de hechar a unos naranjitas.
Fuimos escuchando cada uno de los discursos.
Mates, alguna bebida espirituosa, café caliente, risas y la indignación por la imposibilidad de algunos senadores de pronunciar la palabra homosexual a la que se referían como "estas" o los infertiles.
Discursos hermosos y fundamentados: Fellner, Filmus, Estenssoro, Giustinniani, Sanz, Pichetto y otros.
Juez, demostrando -para mi asombro- una coherencia republicana.
Algunos detestables. Los de siempre.
El frío calandonos los huesos. Una cena escoltadas por Victoria Donda y por Ricardo Cucovillo.
La noche se iba haciendo larga y muchas no podían quedarse. No importaba porque nos quedamos nosotrxs por ellas. Las extrañaríamos despues en los abrazos, pero cada una de ellas estuvieron luego en el final.
Cesar Cuglutti pasa y le preguntamos. Nos tira un cabeza a cabeza y lo que se hacía impensable a las cinco a la tarde y esperabamos cuatro más.
Al final, se vota el rechazo. Se rechaza el rechazo, primer salto.
Se vota el proyecto. Con T nos abrazamos en un abrazo largo y lloroso. La busco a Rox y nos quedamos trenzadas un rato.
Lloramos.
Pido la mano de alguna que quiera casarse conmigo. Evidentemente no había en ese momento.
Será otra vez.
Nos vamos, T y yo lentamente salimos entre todas. Toda la gente se va a cantar y marchar por callao (no ves que va la luna rodando por Callao).
Y esa noche fue la noche de mi vida. Y eso que yo no tengo novia, ni nadie con quien casarme, al menos en el tiempo corto. No peleo por mi proceder inmediato. Quería que gane esta ley porque quería que sus discursos quedaran perimidos. Retógrados. Quería esa ley para que las que quieran se casen. Quería que los chicos del futuro sepan que pueden tener los mismos derechos y las mismas opciones.
Esa noche fue la mejor. Ahi, con nosotros y las bocinas de los autos pasando y nadie se quiere ir a dormir.
Alegría. Amor. Lloro ahora al ver los videos. Lloro escuchando a Marta Dillon.
Lloro, hoy es un día especial. Lloro de alegría. Y por verla a María Rachid, por primera vez, llorando.
Llego a casa y le mando el mensaje: "Reservé el Jacket". Hacete cargo e invitame aunque sea a la mesa de postres. Prometo conseguirme una pareja decente. Te lo juro.
Ahora sí, pensaba mientras me dormía: eso que decíamos antes jodiendo "¿te queres casar conmigo?", ahora nos pueden salir con un Martes trece (cuack)
Si, Callao se vistió de insolencia homosesual. Aprendan de la alegría.
"hay quorum, empiezan a sesionar" me escribe T desde el msn.
Debo terminar de trabajar. Para hacer eso no puedo ver el debate, aparte habla Teresita (latenestanadentro) y no quiero, no lo soporte.
Me avisan que ya llegan a la plaza mis primeros adalides: "Está Amado Boudou", dice el sms.
No puedo seguir trabajando. Un extraño tengoqueestarahi me lleva a escaparme del trabajo en unas fechas en donde no me puedo a escapar. Sin embargo, esta vez hay que estar ahi. Como en el 28, como en el ruidazo del martes. Hay que estar. Hay que estar hoy y siempre. Porque hoy estuvieron con nosotros.
Me fui y llegué justo cuando terminaban de hechar a unos naranjitas.
Fuimos escuchando cada uno de los discursos.
Mates, alguna bebida espirituosa, café caliente, risas y la indignación por la imposibilidad de algunos senadores de pronunciar la palabra homosexual a la que se referían como "estas" o los infertiles.
Discursos hermosos y fundamentados: Fellner, Filmus, Estenssoro, Giustinniani, Sanz, Pichetto y otros.
Juez, demostrando -para mi asombro- una coherencia republicana.
Algunos detestables. Los de siempre.
El frío calandonos los huesos. Una cena escoltadas por Victoria Donda y por Ricardo Cucovillo.
La noche se iba haciendo larga y muchas no podían quedarse. No importaba porque nos quedamos nosotrxs por ellas. Las extrañaríamos despues en los abrazos, pero cada una de ellas estuvieron luego en el final.
Cesar Cuglutti pasa y le preguntamos. Nos tira un cabeza a cabeza y lo que se hacía impensable a las cinco a la tarde y esperabamos cuatro más.
Al final, se vota el rechazo. Se rechaza el rechazo, primer salto.
Se vota el proyecto. Con T nos abrazamos en un abrazo largo y lloroso. La busco a Rox y nos quedamos trenzadas un rato.
Lloramos.
Pido la mano de alguna que quiera casarse conmigo. Evidentemente no había en ese momento.
Será otra vez.
Nos vamos, T y yo lentamente salimos entre todas. Toda la gente se va a cantar y marchar por callao (no ves que va la luna rodando por Callao).
Y esa noche fue la noche de mi vida. Y eso que yo no tengo novia, ni nadie con quien casarme, al menos en el tiempo corto. No peleo por mi proceder inmediato. Quería que gane esta ley porque quería que sus discursos quedaran perimidos. Retógrados. Quería esa ley para que las que quieran se casen. Quería que los chicos del futuro sepan que pueden tener los mismos derechos y las mismas opciones.
Esa noche fue la mejor. Ahi, con nosotros y las bocinas de los autos pasando y nadie se quiere ir a dormir.
Alegría. Amor. Lloro ahora al ver los videos. Lloro escuchando a Marta Dillon.
Lloro, hoy es un día especial. Lloro de alegría. Y por verla a María Rachid, por primera vez, llorando.
Llego a casa y le mando el mensaje: "Reservé el Jacket". Hacete cargo e invitame aunque sea a la mesa de postres. Prometo conseguirme una pareja decente. Te lo juro.
Ahora sí, pensaba mientras me dormía: eso que decíamos antes jodiendo "¿te queres casar conmigo?", ahora nos pueden salir con un Martes trece (cuack)
Si, Callao se vistió de insolencia homosesual. Aprendan de la alegría.
Pd: El martes cantaban "se va a acabar, se va a acabar la insolencia homosexual". Deberían lavarse la boca antes de usar una canción usada contra la dictadura. Pidan perdón a Dios.
