me produce asco. me subleva.
un suboficial de la policía provincial de Chubut viola a su hijastra y queda libre. la chica pide un aborto no punible. la primera jueza se lo niega, apelan, la cámara se lo niega, dos varones que protegen el derecho a la vida de algo que no tiene aun vida independiente mientras dejan varada y sin justicia a una chica que ya ha visto algo más que su propia vida arruinada.
esto es una tragedia. es aberrante y atroz. para la justicia argentina (para buena parte de los jueces, mejor dicho) las mujeres constituimos las incubadoras de semen masculino y de un embrión. nada más. no somos ni sujetos de derecho. no importa.
el aborto no debía haber sido judicializado. esta contemplado como producto de una violación. no debe ser sometido al dictamen ni de un juez ni de una cámara.
mientras tanto, una chica de 13 años se da cuenta del destino atróz que la sociedad argentina le tiene reservada a gran cantidad de mujeres (por no decir a todas): la de la injusticia.
Wanda se muere quemada por su pareja, es un crimen pasional. Otra mujer es muerta a cuchillazos por su ex marido. No son crímenes pasionales, son FEMINICIDIOS.
son la expresión palpable de una sociedad machista, patriarcal, católica e hipócrita.
los hombre esta educados para poseer mujeres, cuando la posesión es imposible, la muerte es una buena opción. o la violación. o ambas.
la violencia doméstica.
la violencia.
y el sentimiento horrible de saber que para el estado, no solo carezco del derecho a casarme (mujer y lesbiana) sino que ni siquiera puedo tener derecho a decidir sobre mi propio cuerpo.
será cuestión de prepararse para una lucha que viene larga.
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