no va y que me voy a meditar al planetario. dicen que meditemos por la paz mundial (¿que soy? ¿miss Universo??). dicen eso y me traen a estos dos personajes, lo que me dio no fue por meditar, sino por querer matarlos. y eso que no me avivé y los grabé, solo saqué esta foto. en serio, Ari, no da. en serio, Bergman, no da. ni que hablen como si fueran Buda on the top of a mountain ni que escriban sendos libros. no hacen bien, el eje del mal es su mayor expresión. malo y malito
la inconmovible belleza. no es la belleza que entra por los ojos, ni aun aquella que entra por los sentidos más esbeltos. es aquella otra belleza, la que supera las expectativas. la que nos hace llorar. esa belleza que se cultiva, que se aprende, que se modela. esa belleza que no se se compra enlatada ni en una varieté de fin de semana. burdos escaparates de una belleza efímera que suele ajarse luego de varias lavadas. no, de esa belleza no hablo. hablo de la otra, de la que tengo y trato de cultivar en mi, con mis pliegues y mis dudas. porque si hay algo que define a la belleza por su negativa no es la fealdad. la antibelleza es la búsqueda inefable de la belleza en el otro, sin cultivar la suya propia. la belleza debe saber que, como a la razón, lo que la define no es su ausencia, sino la procaz exibición de la vulgaridad en todos sus significados.
ayer llegué a casa muy, muy contenta. al fijarme en el buzón de correo si había correspondencia (bah, que te hacés la linda, sólo alguna que otra factura por pagar) me encontré con una estampita de San Expedito, el patrono de las causas urgentes. hace un año atrás hablaba con un colega a punto de doctorarse que me comentaba el "efecto Expedito" en la redacción de su tesis de licenciatura. recuerdo que me dijo algo así como "pero San Expedito viene a vos, a mi la estampita me llegó sin darme cuenta". en ese momento yo estaba terminando de redactar mi tesis y me estaba costando mucho. todas las mañanas el 105 pasa por la iglesia en donde está el altar a san expedito, así que sin más un día pasé y le dije: expedito, dale copate y ayudame con esta. la tesis salió, como es de público conocimiento (?). ahora me llega esta estampita. no soy devota de San Expedito, más bien que soy fan. por qué además de ser patrono de las causas urgentes es el abogado de las causas imposibles (qué mejor patrono que ese para este blog). así que desde hoy, mujeres imposibles se aclama fan de San Expedito.
(se aclara así mismo que este blog y su autora no son practicantes ni desean ser molestados por devotos de: la Iglesia Católica, los Santos de los últimos días, and so on. esto es simplemente una militancia en favor de este tipo que me cae bien. desde ya, fundamentalistas, abtenerse)
pago por ver. no hay nada que hacerle. la manzana no cae lejos del árbol (para seguir con con la metáfora newtoniana) y como mi gato es un inductivo empirísta en el amor yo soy positivista. no me vengan con palabras bonitas. navaja de occam. y miren que juego con full house.
de desafiar la ley se trata. todos los días lo intenta. todos. se coloca frente a un objeto y lo empieza a empujar hasta el borde. cuando está al filo, un empujoncito más, no sin antes mirarme para comprobar que mi atención está puesta en él. todos los días, legui desafía la ley de la gravedad. un inductivo con tesón. no vaya a ser que un día en vez de caer, suban. suma cada uno de los eventos. comprueba que sí, que sigue funcionando y que la Tierra atrae a los objetos con una aceleración de 9, 8 m/s2. y me mira satisfecho.
siempre me pregunté por qué no cruzar el tablón. por qué no acercarle el paquete de yerba y los clavos a horacio. por qué me detuve en el momento en que debía pasar del tablón de pino al tablón de cedro. no sé. anoche me volví a dormir soñando con ese pasaje era obvio. jamás podré cruzar un puente que está tendido de un solo lado. y eso, hasta el necio de Oliveira debería haberlo entendido.
Dedicado a mi amiga If.
Talita se dio vuelta y lo miró, dudando de qué hablara en serio. Traveler la estaba mirando de una manera que conocía muy bien, y Talita sintió como una caricia que le corría por la espalda. Apretó con fuerza el paquete, calculó la distancia. Oliveira había bajado los brazos y parecía indiferente a lo que Talita hiciera o no hiciera. Por encima de Talita miraba fijamente a Traveler, que lo miraba fijamente. "Estos dos han tenido otro puente entre ellos", pensó Talita. "Si me cayera a la calle ni se darían cuenta." Miró los adoquines, vio a la chica de los mandados que la contemplaba con la boca abierta; dos cuadras más allá venía caminando una mujer que debía ser Gekrepten. Talita esperó, con el paquete apoyado en el puente.
-Ahí está -dijo Oliveira-. Tenía que suceder, a vos no te cambia nadie. Llegás al borde de las cosas y uno piensa que por fin vas a entender, pero es inútil, che, empezás a darles la vuelta, a leerles las etiquetas. Te quedás en el prospecto, pibe. -¿Y qué?-dijo Traveler-. ¿Por qué te tengo que hacer el juego, hermano? -Los juegos se hacen solos, sos vos el que mete un palito para frenar la rueda. -La rueda que vos fabricaste, si vamos a eso. -No creo -dijo Oliveira-. Yo no hice más que suscitar las circunstancias, como dicen los entendidos. El juego había que jugarlo limpio. -Frase de perdedor, viejito. -Es fácil perder si el otro te carga la taba. -Sos grande -dijo Traveler-. Puro sentimiento gaucho.
Talita había cerrado los ojos y se dejaba sostener, arrancar del tablón, meter a empujones por la ventana. Sintió la boca de Traveler pegada en su nuca, la respiración caliente y rápida. -Volviste -murmuró Traveler-. Volviste, volviste. -Sí -dijo Talita, acercándose a la cama-. ¿Cómo no iba a volver? Le tiré el maldito paquete y volví, le tiré el paquete y volví, le...
me pongo la camisa. es blanca de seda suave que se siente muy bien en la piel. me pongo el pantalón de vestir negro. tomo la corbata (también negra) y le hago el nudo reglamentario. no la subo, simplemente la dejo floja como distraída en mi cuello. me siento enfrente de la computadora mientras suena miles. durante este año he escuchado las más hermosas historias de amor. una lluvia y un llamado justo cuando era demasiado tarde, pero antes de que lo sea. coronada por un abrazo. una noche de pizzas y de cervezas, hace tiempo, un ofrecimiento para ir a un cumpleaños. conocer ahi al amor de tu vida (tu marido) en un cumpleaños de un amigo en común gay en un boliche gay, siendo hetero y que me lo cuente diez años después sonriendo y diciendo "yo no creía en esas historias de pelicula". un día de lluvia torrencial subirte al subte y verla "brillar" entre todos los pasajeros mojados y salir de improviso sin pensarlo en la bajada en donde ella se había detenido e invitarla a tomar un cafe. y que ella acepte y hoy estén casados. amores que se construyen en una parada de colectivo un dia de mucha lluvia (como le gusta la lluvia al amor). conocerlo y que meses después te invite a cenar. y que hayan vivido tanto tiempo juntos. pequeñas historias de tren, de cederle por meses el asiento a la señorita. llegar y que esté esperándote en la puerta de tu casa, tomando mate y que te de un fuerte abrazo. historias de amor por blog. amores que se construyen lentos desde un chat. amores a distancia. que empiece como un juego y que ahora, hace unos días hayan cumplido meses de quererse. y haber visto eso. ¿y la mia? bueno la mia es una escena que todavía no pasó: Yes - happiness isn't happiness without a violin-playing goat. también hay lluvia. y un beso profundo. ohh sí, me pongo la corbata, la camisa, el pantalón y enciendo un cigarrillo. y me pongo a escribir de estas historias mientras miles ejecuta un tema para mi (sí, es para mi). impersonating. performativo. y este relato es lo que tiene que ser. fantasía con toques de realidad. ahora ¿es la corbata o los relatos lo que le dan ese toque de surrealismo o el hecho de que encima de todo, me puse el sombrero de indy y me rio tanto de mi?
soplo las velitas. nuevamente. dos años. increíble lo que pasa el tiempo. y la vida con él. dos años hace ya de la fatídica noche en la que pronunciaste las palabras "quiero tenerte en mi vida pero no te deseo como mujer". yo no lo supe en ese momento, pero lo sé ahora, que hace dos años me subía definitivamente a la plataforma de aquel tren que me traería desde Mercedes. dos años atrás aun no tenía ni la beca ni estaba atornillada a mi rutina de "tan arqueóloga, tan conicet, tan vos" que me hace feliz. hace dos años tus palabras marcaban el comienzo de un viaje que no quería hacer, pero que viéndolo a la distancia ha sido uno de los mejores que he hecho. hace dos años empezaba a ser soltera de nuevo (mas no sola). hace dos años me daba cuenta que volver a enamorarme sería mi nuevo desafío, aunque hace dos años no sabía exactamente que eso volvería a suceder. esa noche, empezaba a llorar con lágrimas que no se cansaban de caer. quizás el tiempo me ha demostrado que no fuiste la mujer que más amé, pero después de ese llanto no habrá otro llanto igual. y no porque ame menos o porque ame más. no porque no me vaya a volver a enamorar, ni tampoco porque mi proxima historia será la definitiva (no creo en historias definitivas) sino porque como dice Voltaire, una vez que desfloran a una doncella, es difícil volver a desflorarla otra vez. así con el corazón. la primera vez duele como la ostia. después ya no tanto. duele, si que sí, pero no tanto. así que te dediqué mis mejores lágrimas, las más abundantes, las más sentidas. te fuiste de mi vida sin más explicación que la que pobremente esgrimiste esa noche. y yo aprendí a no saber de vos. supe lo que era vivir el mundo en esa viudez sin muerte que es una separación. es que con vos aprendí (inserte aquí la música del bolero correspondiente) qué era lo que quería de una relación. gracias a vos sé que quiero una compañera, alguien con quien compartír el viaje. me devolviste esa esperanza, nena. eso te lo agradezco tanto. pero en ese momento todo era la desesperanza de pensar que no me volvería a enamorar y resulta que casi tres veces y seguro una vez. y todo sigue y la vida me reecuentra esta vez con mi agradable compañía mejor que nunca. disfrutando de todo lo que me prometí disfrutar hace dos años. y vos que me queres agradecer por haberte querido tanto. flaca, si al final tenías razón: yo me merecía alguien mejor que vos. y vos lo supiste ver antes que yo. ayy de nosotros!! ¿que seríamos sin esos iluminados que nos dan los mejores consejos?. si, merecía buscarme durante este tiempo y reecontrarme conmigo. ¿y sabés que? me caigo bien. tanto, tanto que a mi no se me vuelve "una imperiosa cuasi necesidad" saber de vos. espero, si, que estés bien. que encuentres quien te merezca y a quien vos merezcas. hace dos años, un día como hoy, empecé este viaje. y si las cosas son como en el ying y el yang, si lo empecé llorando como una marrana, pienso terminarlo riendo feliz. que entiendas que no estamos juntas no porque vos no quieras atarte a mi, sino porque yo no quiero estar con vos. simple como eso. hace dos años hubiera puesto un post tristísimo. hace un año, si hubiera abierto el blog, hubiera puesto un título triste, pero hoy hace dos años, solo me resta recordarte con una sonrisa. que favor que me hiciste, linda. y por eso, por eso nada más te voy a estar muy agradecida. sé feliz, tan feliz como soy yo. y no es para tanto como en esta canción, pero bueno...
se vino duro este año. muchos procesos que concluyen. muchas despedidas. mucha gente que ya no va estar de esa manera casi tangencial pero tan necesaria en el cotidiano. se vino duro este año. pero me quedo con su música. y este tema que me encanta. ahhh. pichon! Feliz Cumpleaños, sobrino del alma! te quiero con cada pedacito de mi ser.
rutinas varias. hay veces, pocas, pero que las hay, en las que pasan cosas in-esperadas. pequeñas sonrisas que se distraen. y vos ya sabés que son esos los guiños. no mucho más de lo que necesitas para irte a dormir. saber que por ahi no estamos tan separados. just a cup of coffe. just a talk. thanks.
si al buen dar le debe corresponder el buen recibir. como el ying y el yang, como en la kabala, donde para ser luz hay que saber que se es vasija. para poder dar hay que saber recibir. el mal dar consiste en dar siempre y no saber cuando, ni querer, recibir. recibir implica aceptar que el otro tiene esa capacidad de dar. es conceder que el otro tiene las ganas y la posibilidad de otorgarnos algo. no tiene que ver en que recibamos exactamente lo que queremos, sino concerderle al otro el placer de dar y darnos el placer de recibir, ser mimados. poder recibir implica que una tiene el deseo, que una tiene algo que quiere del otro. no implica la falta, sino el encuentro en la posibilidad de agradecer el pequeño gesto de dar. siempre me costó poder recibir. al presentarme frente al mundo como quien no necesita nada, que tiene la infinita capacidad de dar, daba la impresión de que no podía recibir. tampoco sabía como recibir y mucho menos como agradecer. poco a poco aprendí que no siempre se recibe lo que quiere, pero siempre se debe agradecer lo que se nos otorgan. hay, en esos pequeños o grandes gestos, mucho amor. y dejar que el otro nos experese ese amor, es el buen recibir.
en ese gesto, en esas ganas de hacer algo, en donde se ha vislumbrado mi pequeña angustia, mis miedos, haya decido tomar un poco de su tiempo y dármelo. y he podido recibirlo, con placer. cada cosa que recibo es para mi un acto de amor. como ese.
gracias, estaba asustada en serio.
Y nada que ver, pero ponete bien. Un tema que es uno de mis mi himnos personales.